...Y QUIZÁ TE QUIERA. Por Alberto MATE aka Dr.Rolls & Reverendo Royce

Este blog pretende ser una suerte de viaje sentimental, un diario personal, un anecdotario vital, una visión subjetiva y personal, qué sé yo, un TODO alrededor de los Beatles. Fanatismos aparte, no se debe confundir con una enciclopedia: los datos sobre los cursimente llamados Fab Four ya se encuentran en la red y en miles de libros; no deseo aturullarles con cifras, fechas e historias manidas. Pasen y disfruten, un splendid time está guaranteed for all.

jueves, 11 de febrero de 2010

Desmond o el proceso creativo

Título críptico donde los haya. Lo reconozco: he tratado de ser original para atraer su atención. La cosa es más sencilla de lo que parece. Me explico.

Desmond es el protagonista de la canción titulada Obladi-oblada, que me va servir para explicarles algo sobre los vericuetos del proceso creativo, ese laberinto casi siempre sinuoso y complejo, y que finalmente se convierte en una puritita y sencilla línea recta que nos empecinábamos en no ver por pura obcecación, dilema, desazón, horror, desasosiego. La mejor solución ante el estancamiento: dormir.

Venga, pues suponemos que ya hemos dormido. Paul ha dormido. Paul ha escrito una canción titulada Obladi-oblada y la enseña a sus compis en el estudio de Abbey road. Comienzan a ensayarla bajo un ritmo de reggae y parece que hasta Lennon está contentillo con la 'mierdecilla de canción' -tal como la define él, otra de tus 'granny music shit, Paul'-. Comienza lo que los franceses llaman 'repetition', esto es, repiten y repiten el tema al dichoso ritmo de reggae. Paul no está contento con el resultado. De hecho está frustrado: no logra dar con el patrón de ritmo, no le encaja la melodía. Es un perfeccionista insoportable, enerva a todo el equipo. Vuelven a repetir. Lennon se burla, siguen adelante con ello y, finalmente, supone la grabación zanjada. Vuelven a casa de madrugada.


Varias noches después -hemos vuelto a dormir-, Paul contrataca y propone retomar el ensayo -la repetition- del obladí. (Ay, proceso creativo, cuántas idas y venidas, tu caminito es
predregouso, la madre de los laberintos...). Lennon se quema, se enfada, masculla, escupe algún fuck, coge la puerta y se larga (suponemos que cruza la calle por el mítico paso de cebra). El resto de bitels sigue con la repetition, la tozudez de su majestad es irreductible. Y es aquí, horas después y durante esa sesión, cuando aparece la musa, la chispa, ese socio creativo inseparable que a todos nos gustaría tener: se llama Lennon y está totalmente colocado. Quiero decir que, horas después, aparece en el estudio un Lennon en un estado lamentable. La cuestión es que entra por la puerta y baja las escaleras gritando: '¡ESTOY MUY COLOCADO, TÍOS, ESTOY MÁS COLOCADO DE LO QUE HABÉIS ESTADO EN VUESTRA PUTA VIDA!'. Y, con decisión, se acerca al piano y dice: 'Y ESTA PUTA CANCIÓN DEBERÍA COMENZAR ASÍ...' Entonces toca del tirón el arreglo con el que comienza el tema tal como está en el album blanco, marcando el ritmo y el tempo adecuados. (Eccolo! dicen los italianos). Paul reconoce la genialidad, no sin tensión en el ambiente. La canción cobra sentido: era todo más sencillo de lo que parecía. Afirma Geoff Emerick (técnico de sonido aquella noche en el estudio y autor de 'Here, there and everywhere', libro de donde he sacado la anécdota) que por un momento pensó que volarían los puños.

Conclusiones

1ª.- Busco en ebay -sobretodo en el alemán, bastante rico en artículos de todo tipo-, pero no encuentro un
'Lennon colocado' a la venta que me dé un empujón en esos terribles momentos de estancamiento creativo. Quizá lo que busco es distanciarme de la obra, verla en perspectiva para poder desinhibirme, verla en conjunto, enriquecerla. Y, probablemente, la clave para construir una canción de pop sea pasarlo bien. No fun no pop. Lennon podía ser de todo menos aburrido.

2ª.- Me pregunto qué clase de droga corría por las venas del bitel en el momento de la genialidad. Geoff Emerick no lo especifica en su libro, (¿marihuana, ácido, heroína, cola cao...?). Say no to drugs, except for obladí.

Y esa es la historia abreviada de la canción más odiada por un sector de la población bitel. A mi, el tema de marras me hace gracia, creo que tiene su punto. Y desde que leí esta anécdota, el arranque de la canción me parece aún más fascinante. Prueben a escucharlo ahora. Espero que reconsideren su postura.

Ahora les dejo con Sungha Jun, el joselito de la guitarra. El yutuve está plagado de estos geniecillos. ¡Disfruten!

7 comentarios:

Nistal dijo...

preciosa historia, lo mejor es que no la conocía!

Alberto MATE dijo...

me reí mucho al leerla por primera vez. no sé porqué, pero la puedo visualizar perfectamente en la cabeza y eso me divierte aún más.

Mylodon Darwinii Listai dijo...

Otra canción muy muy odiada es Octopuss Garden. Poor Ringo.

la señorita rottenmeier dijo...

Lennon drogado...menudo ejemplo para Sungha Jun.

Alberto MATE dijo...

ajajajjaja!!!

a Sungha Jung le vendría bien un buen lennon 'drojado' para ponerle un poco de alma a su versión militar del obladí.

El Público dijo...

Impacto total: Lennon drogado??... gracias a Dios... je, siempre lo necesitamos así.
Hablando de creatividad... mira en mi blog lo que se me ocurrió con un par de temas del "Let it be".
Para tu divertimento... je

Carman dijo...

es verdad, no estaría mal saber qué drogas tomo lennon para verle la gracia a la canción.
tal vez en un estado tóxico similar se la llegue a encontrar yo.

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Madrid, Spain
Es compositor, productor y arreglista en musicasdecamara.com *********** Aparte de su proyecto musical personal M A T E (www.matelaweb.com), Alberto es parte del duo Plastic d'amour, y colabora con Las Escarlatinas, Cristina Georgina y Beldivioleta. ****** Su trabajo más reciente ha sido la producción del libro-disco infantil 'Casi un musical' que será publicado en el sello SIESTA (www.siesta.es) a primeros de 2011. En él colaboran Irene Tremblay, Loquillo, Malcolm Scarpa y Jabier Muguruza. *******

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